martes, 24 de enero de 2017

28.

Ni siquiera empiezo a escribirte y ya ando sonriendo con solo recordarte; me parece una locura aún todo lo que hemos pasado en todo este tiempo, pasaste de ser un conocido a ser mi amigo, luego sin darme cuenta ya te consideraba más que eso y como si la vida ya hubiera planeado juntarnos, por obra del destino, ahora estamos juntos. Cada vez que ambos recordamos en que circunstancia se dio el primer beso, no puedo dejar de pensar que nada de esto pudo darse de otra manera, aunque para ambos haya sido algo bastante inusual, siento y estoy muy segura, era algo que tenía que pasar.

Te confieso que aunque ese día ninguno de los dos estaba en sus 5 sentidos, todo lo que te dije fue de manera honesta, real y genuina, probablemente no era la manera jaja y lo sabes, pero bueno, así es tu enamorada de espontánea y medio loquita, como tú comprenderás. Conocerte, en todo el sentido de la palabra, saber cómo eras, tu pasado, tus roches, lo que te enfada y lo que amas, cada aspecto tuyo simplemente me iba llamando más hacia ti, supe desde siempre que tus demonios y los míos se iban a entender a la perfección, así es y así seguirá siendo.

Apareciste en el momento menos esperado, pero a la vez en el momento que más me hacía falta encontrar a alguien como tú, estaba tan acostumbrada a la soledad, a vivir a un ritmo acelerado, a ver las cosas de manera fría y más realista, sinceramente no creí sentir tanto por ti en tan poco tiempo, confío y te amo más que a nada en el mundo entero, porque sé que no me lastimarías jamás; muchas veces le pedía a mi abuelito a quien ya no tengo en vida, que me ayudara a encontrar a alguien que me quiera, pero que me quiera bien, con todo lo que soy y todo lo que tengo para dar, que me valore y me cuide, porque a pesar de que siempre trato dar una imagen de fortaleza y que todo me da igual, no es así. En la vida me han sucedido tantas cosas negativas que sinceramente no sé cómo he podido superarlas y llegue a pensar en cierto punto que nada bueno me podría suceder, era una cosa mala tras otra, hasta que llegaste tú y cambiaste todo, todo pensamiento negativo se fue y entendí que los malos momentos no duran para siempre, que siempre hay un motivo lindo por el que seguir y así tenga mil y un problemas, el hecho de saber que estarás siempre a mi lado, lo mejora automáticamente todo. Contigo me siento segura, que mientras tú y yo estemos juntos, puedo hacerlo todo y que si paso por momentos malos, solo necesito mirarte, abrazarte y así sabré que todo irá mejor, porque existes tú.

Me encanta tu sonrisa, ¿ya te lo había dicho antes?, pues sí, me encanta y me encanta aún más cuando el motivo soy yo; en realidad eso fue lo primero que me gustó de ti, me pierdo en tu sonrisa y en tus ojos, los ojos más lindos que he visto en mi vida. Me vuelvo loca mirándote, observando cada detalle en ti, llega un punto en el que ya no sé que más hacerte para demostrarte lo inmensamente feliz que soy contigo.

Junto a ti todo fluye bonito, eres mi complemento perfecto. Sé que ponemos ser un poco diferentes en personalidades pero contigo lo quiero todo y sin ti, nada, así de simple, prefiero tener que solucionar y trabajar en mejorar muchas cosas contigo a no tenerte. No tengo duda alguna de que eres esa personita hermosa, con la que quiero pasar mis mejores y peores momentos.

Te amo, más que a nada y me fascina sentirme así, que seas la última persona en quien pienso antes de ir a dormir y la primera, al despertar. Eres tú mi recompensa a tanta mierda del pasado, llegaste tú a curarme y hacerme una mujer aún más fuerte, pero sobretodo, más feliz. Aunque no te des cuenta, tú has hecho muchas cosas por mí, sin querer queriendo y te lo agradezco.

Me emociona saber que esta linda historia recién comienza y no tendrá final, contigo no quiero un punto final, jamás.
Para siempre mi todo, mi vida, mi amor ♥